Young Liars

(Esta chica se come las balas; uauh!)
No sé vosotr@s, pero el menda lee estas líneas y se emociona:
Así que es así como comienza la historia.
La historia de la vida y la muerte de Sadie Dawkins.
La mujer más increíble, guapa, fascinante, inteligente, divertida, increíble (sé que ya he dicho eso), preciosa, cañón, tocapelotas, guay (tan, tan guay) que ha existido y que existirá jamás..
La chica a la que amo.
Sobre ella y cómo cambió todas nuestras vidas.
(traducción personal del original; sobre vuestra cuenta y riesgo)
Y es que aunque el protagonista de Young Liars sea un veinteañero llamado Danny Noonan que decidió abandonar su aburrido pueblucho de mala muerte para probar suerte tocando la guitarra en la gran ciudad, es en cambio su chica, Sadie Dawkins, quien parece que tiene un papel clave en el argumento de esta nueva serie regular del sello Vértigo, que viene a devolvernos a David Stray Bullets Lapham, quien por cierto no duda en bromear con la continuidad de la colección que le hizo famoso en el apartado editorial de este número uno.
El argumento de Young Liars se centra en Sadie, una adolescente bien, hija del propietario de una importante cadena de grandes almacenes, que decidió dejar su vida acomodada para hacerse un huequito en la música aprovechando una voz que la equiparaba con la malograda Janis Joplin. Lo malo es que en el camino pasó algo. Algo malo. Alguien le metió una bala en la cabeza, aunque la buena fortuna pareció sonreir a Sadie, ya que no acabó con su vida, sino que la transformó en una adicta a la adrenalina incapaz de sentir emociones humanas normales.
Pero a pesar de que Sadie es pura dinamita, cuenta con un novio que la quiere con locura y con un grupo de amigos que la tienen en igual estima. Una panda de jóvenes perdedores entre los que está el transexual Don/Donnie (aunque se hace llamar Donatella); Jackie, una camarera bulímica; Cee, una groupie sifilítica; y Truman, un pobre diablo niño de papá (nooo, os equivocáis, este cómic no lo firma Warren Ellis).
En este primer número Lapham nos presenta a los diversos personajes e introduce algunas tramas que puede que desarrolle en las siguientes entregas. De hecho, en un solo número Lapham ha conseguido no solo atraer mi colección hacia esta su última serie sino que me ha dejado con ganas de más. Y es que en apenas 24 páginas Young Liars promete y bastante. Presenta un misterio a resolver (las extrañas circunstancias en que Sadie fue disparada), cuenta con personajes que a pesar de su marginalidad te pueden caer más o menos simpáticos (Sadie es harina de otro costal, love at first sight) y un punto entre bizarro y surrealista que nos remite al mejor Vertigo y donde además parece que la música tendrá un papel destacado. Además, por si eso fuera poco, Lapham nos dice que:
“(…) he cogido mis ideas más retorcidas sobre la futilidad de la vida, el amor a los perdedores, el miedo a una invasion alienígena aracnoide (!!), sexo perverso (especialmente involucrando a carnival freaks), los beneficios y los peligros del acoso, golpear a hombres, violencia, manipulación, apuñalamientos traperos (y no tanto), romper corazones, egoísmo, rock and roll, mentiras y más mentiras, y los he puesto todos dentro de Young Liars (…)”.
Yo ya me he decidido. Quiero más. ¿Será ésta la nueva serie Vertigo de moda?

¿A quién se parece esta chica? (Se admiten apuestas)
Si os habéis quedado con ganas de más, si clickáis aquí podéis leer la verdad detrás de Young Liars según Lapham. En serio Dave, te odio.